REDACCIÓNELINFORMADOR.COM.VE-El martes en el estado Bolívar se escuchó hablar de nuevo de la Gran Misión A Toda Vida Venezuela (Gmatvv), las promesas apuntan a reducir los índices de criminalidad: lo que no han logrado los 26 operativos de seguridad creados desde 1999, ni los distintos despliegues policiales en el estado Bolívar.
Este miércoles la víctima fue un funcionario de la Policía del estado Bolívar (PEB), el supervisor agregado Elio Rubén Junior Economo, adscrito al Centro de Coordinación Policial (CCP) El Callao.
El funcionario salía de su casa en el sector Tejería, en Guasipati, municipio Roscio. Por la cercanía, viajaba todos los días de Guasipati a El Callao.
Según testigos, estaba a punto de abordar su carro cuando fue interceptado por dos delincuentes. Los sujetos lo golpearon varias veces, luego le dispararon tres veces con un escopetín en las piernas y la cabeza, le quitaron su arma de reglamento y huyeron.
Fueron sus familiares quienes lo auxiliaron, trasladándolo hasta una clínica de la población, donde fue estabilizado y luego trasladado hasta un centro clínico de Ciudad Guayana. Su estado es delicado.
Las comisiones de la PEB se desplegaron en la barriada donde el funcionario fue herido, así como en Santa Rita, en Guasipati, donde vieron a dos individuos con actitud sospechosa.
Según fuentes policiales, al darles la voz de alto, los delincuentes sacaron un arma de fuego y empezaron a dispararles a las comisiones, desarrollándose un enfrentamiento que dejó a los dos hombres lesionados. Estos fueron llevados hasta el centro hospitalario donde fallecieron.
Ninguno de ellos contaba con documentos de identidad. Uno vestía un suéter morado, jean y botas marrones. Era delgado y de tez morena. Mientras que el otro occiso tenía puesta una mascará de mono, chemise lila, jean y botas marrones.
Ambos fallecidos, según fuentes ligadas a la investigación, pertenecían a la banda de el Chingo.


Funcionarios vulnerables


En lo que va del año han muerto de forma violenta 36 agentes de seguridad, 14 crímenes más en comparación con el año pasado.
La PEB es la institución que más oficiales caídos lleva en lo que va del año, con 26; le siguen la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) con seis; mientras que la Policía Nacional Bolivariana (PNB), Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), Policía Municipal de Caroní y Heres, tiene cada uno un funcionario fallecido.
El caso más reciente ocurrió el pasado 13 de octubre en El Miamo, en Guasipati, cuando un par de funcionarios de la PEB resultaron muertos al verificar una situación de rehenes sin más que sus armas de reglamento, sin refuerzo policial ni armas largas. Les dispararon con un fusil de asalto AR-15.
En la resolución publicada en 2011, Gaceta Oficial N° 39.627, se especifica que los únicos cuerpos de seguridad que pueden emplear armas especiales son el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), los organismos de inteligencia del Estado (Sebin, Dgcim) y la Policía Nacional.
Esas armas especiales son: los fusiles de cerrojo manual para francotiradores -una por cada 500 funcionarios policiales- con cargador de hasta cinco cartuchos; las carabinas de asalto -una por cada 100 funcionarios- y subametralladora calibre 9×19 milímetros -una por cada 50 funcionarios.
Mientras que todos los cuerpos policiales del país deben usar pistolas calibre 9 milímetros -Glock, Beretta- así como la escopeta de fricción, una por cada 10 funcionarios, con lo cual los efectivos quedan en minusvalía ante un hampa armada hasta los dientes.

Correo del Caroní